martes, 25 de febrero de 2020

Y volver, volver, volver... y volver.

Efectivamente, volver a los mismos lugares si es posible. Sobre todo si vuelves a distinta hora, con distinta luz, con otros motivos, buscando algo que no hubieras hecho antes.

No voy a negar que si tengo que volver al Niemeyer de Avilés, vuelvo sin ningún inconveniente y sin ningún pero, disfruto de ello, me pierdo, que quedo quieto en un punto y busco todos los posibles encuadres que puedo encontrar desde allí. Estas fotos de hoy son el resultado de esa exploración sin movimiento. Espero que os gusten.